Hay negocios que nacen de una simple conversación entre amigos, unidos por una misma forma de entender la vida y en este caso también un profundo cariño por Santoña. De este modo Carlos, Sergio y Joyse decidieron hacerse cargo del histórico Bar La Mutua, un local con alma, un espacio emblemático que en 1930 albergó La Mutua Montañesa, una institución creada por un emprendedor local para proteger a los trabajadores del sector pesquero y conservero.
En pleno corazón de Santoña, La Anchoateca nace como el punto de encuentro imprescindible para los amantes del buen comer y de nuestras raíces marineras.
El legado de La Mutua
El objetivo nunca fue abrir un establecimiento de hostelería, más bien devolverle la vida a un espacio que siempre había formado parte del corazón del pueblo y demostrar que creer en la tierra de uno sigue siendo la mejor inversión posible. En estos cien metros cuadrados se encierra la esencia de Santoña: su historia, su gastronomía y su forma de vida ligada al mar.
Entrar en el bar es entrar en la memoria de un pueblo, porque Santoña es mar, es tradición y es trabajo; pero sobre todo es la cuna de la mejor anchoa del mundo.
El Bar
Y si la anchoa es el mayor tesoro de la villa, ¿por qué no crear un lugar que la celebrara como nunca antes se había hecho? De este modo nació La Anchoateca. Un concepto único que convierte aquel antiguo local en la primera Anchoateca del mundo: un espacio donde las anchoas se descubren, se comparan, se degustan y se disfrutan como merece un producto excepcional.
Una auténtica biblioteca de anchoas, donde conviven marcas, elaboraciones y matices, permitiendo a cada visitante emprender un viaje por uno de los productos gastronómicos más emblemáticos de Cantabria.
Cada octavillo cuenta una historia, la historia de una conservera, de una familia, de un saber hacer transmitido durante generaciones. Y juntas forman un patrimonio gastronómico que merece ser conocido y compartido.
La Anchoateca es también un punto de encuentro. Un lugar donde la tradición conversa con la innovación, donde el producto local ocupa el lugar protagonista y donde cada tapa, cada vermú y cada conversación rinden homenaje a la cultura marinera de Santoña.
Bienvenidos a La Anchoateca.
