Respeto por el proceso
No todas las anchoas son iguales, y en Santoña lo sabemos bien. Nuestra anchoa no es solo una conserva; es el resultado de una tradición centenaria que empieza en el mar y termina en nuestras manos.
Cuando servimos nuestra anchoa sobada a mano, estás probando un producto que ha sido tratado con paciencia, eliminando cada espina de forma artesanal y respetando su textura carnosa y su punto justo de sal. Es un bocado que sabe a historia, a salitre y a rigor.
Ven y mira
En La Anchoateca, nos gusta que veas lo que ocurre detrás de la barra. Creemos que la mejor forma de demostrar la calidad de nuestros ingredientes es compartiendo el proceso de sobado en directo.
Queremos que seas testigo de cómo transformamos el bocarte en una delicatessen. Ver a un profesional trabajando la anchoa a mano es entender, de un vistazo, por qué el sabor es tan distinto a cualquier otra cosa que hayas probado. Es un espectáculo gastronómico donde la protagonista absoluta es la materia prima.