A diferencia de las conservas tradicionales (como el atún o los mejillones), la anchoa no se somete a un proceso de esterilización por calor, ya que esto cocinaría el lomo y arruinaría su textura y sabor.
Por eso, la anchoa es una semiconserva. El proceso de maduración en salazón es lo que la preserva de forma natural. Esto significa que:
- Debe estar en frío: Siempre entre 5°C y 10°C.
- Tiene fecha de caducidad: Suele ser de entre 6 y 12 meses.
- Es un producto vivo: Con el tiempo y el calor, la anchoa sigue madurando, por lo que mantener la cadena de frío es vital para que llegue a tu mesa con la firmeza y el punto de sal perfectos.